Cuida las palabras que salen de tu boca. Ellas se siembran en tu mente y en tu corazón, y tienen más poder del que imaginas. Pueden alimentar tus miedos o fortalecer tu esperanza. Con el tiempo, lo que decís deja huellas en el camino que construís, muchas veces la vida comienza a cambiar cuando cambian las palabras que elegís creer y repetir cada día.
A veces lo más importante no es lo que pasa afuera, sino lo que dejamos crecer dentro nuestro. Cuida tu paz, tu mente y tu corazón… porque desde ahí nace la forma en que vivís.
No se trata de tener todo listo, se trata de dar el primer paso con lo que tienes, desde donde estás. Comienza hoy. Nuevos días, nuevas ideas, nuevas metas, nuevos logros.